
ANEFA celebró el 13 de mayo su Asamblea General Electoral en Madrid, un encuentro de especial relevancia para el conjunto del sector, marcado por el análisis de los principales retos futuros, la renovación de sus órganos de gobierno y un emotivo reconocimiento a destacadas figuras históricas de la Asociación.
La jornada fue inaugurada por el reelegido en este acto como presidente de ANEFA , Santiago Sánchez, quien destacó la importancia del momento actual para la industria de los áridos, inmersa en un escenario de profundos cambios regulatorios, económicos y sociales. Durante su intervención, recordó que el sector afronta importantes desafíos relacionados con la competitividad, la sostenibilidad, la simplificación administrativa, la seguridad jurídica y la transición energética, pero también oportunidades estratégicas derivadas del nuevo contexto europeo de materias primas minerales.
En el marco de la Asamblea se aprobaron las cuentas y actividades correspondientes al ejercicio 2025, así como el programa de actuación y el presupuesto para 2026. Asimismo, se abordaron asuntos estatutarios y se procedió al cese y posterior elección del presidente y de los vocales de la Junta Directiva de la Asociación.
Durante la sesión, Santiago Sánchez puso en valor el papel de ANEFA como organización de referencia de la industria extractiva española, integrada por cerca de 300 empresas y alrededor de 450 explotaciones activas distribuidas por todo el territorio nacional. También destacó el creciente protagonismo de la Asociación en los ámbitos autonómico, nacional y europeo, así como el papel esencial de la Federación de Áridos y de Primigea en la defensa de los intereses sectoriales.
La Asamblea permitió, además, realizar un balance de la evolución del sector de los áridos durante 2025. Según los datos presentados, el consumo total de áridos alcanzó los 223,3 millones de toneladas, con un crecimiento del 7,1 %, mientras que la producción destinada a la construcción se situó en 177,7 millones de toneladas. El volumen de negocio del sector ascendió a 1.600 millones de euros, consolidando una tendencia positiva pese al contexto de incertidumbre política y geopolítica.
Entre los principales hitos destacados durante la Asamblea figuraron la participación decisiva de ANEFA en la configuración y aprobación del Plan de Acción 2026-2030 para la Gestión Sostenible de las Materias Primas Minerales, considerado como el mayor avance estratégico para la industria en los últimos cincuenta años, así como el éxito organizativo del VII Congreso Nacional de Áridos, que registró una participación récord y una importante dimensión internacional.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue, sin duda, el Acto de Nombramiento de Presidentes de Honor de ANEFA , un reconocimiento cargado de simbolismo y gratitud hacia cuatro figuras fundamentales en la historia reciente de la Asociación: Ramón Ruberte, Javier Andrada, Cipriano Gómez y Valeriano Sánchez.
El acto constituyó un sentido homenaje a su trayectoria, compromiso y dedicación al sector de los áridos y a ANEFA durante décadas. Así, se destacó la contribución decisiva de estos cuatro presidentes a la consolidación institucional de la Asociación, al fortalecimiento de la representación empresarial y a la defensa permanente de los intereses del sector en los momentos más complejos de su evolución.
La Asamblea concluyó con la conferencia magistral titulada: Tiempos de incertidumbre y disrupción: desafíos y oportunidades, impartida por Javier Vega de Seoane, presidente de Gestlink, quien analizó el complejo contexto económico y empresarial internacional y la necesidad de reforzar la capacidad de adaptación, innovación y liderazgo de las organizaciones.
La clausura institucional corrió a cargo de Manuel García Hernández, director general de Política Energética y Minas del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, quien destacó el papel esencial de las materias primas minerales y de la industria de los áridos para el desarrollo económico, las infraestructuras, la transición energética y la autonomía estratégica europea.


