La Alianza por la Competitividad de la Industria Española presentó el pasado 7 de mayo, en la sede de CEOE, el informe Plan de Energía Eléctrica Asequible para la Industria Española, en el que propuso cinco medidas estructurales destinadas a reducir entre un 10% y un 30% el coste de la electricidad para la industria y reforzar la competitividad del tejido productivo nacional.

La organización, de la que forma parte Primigea junto a otras asociaciones industriales representativas de sectores estratégicos, defendió que garantizar precios eléctricos competitivos resulta imprescindible para impulsar la reindustrialización, evitar deslocalizaciones y hacer viable la descarbonización de la industria española.

El informe, elaborado por EY Consulting, señaló que las tarifas eléctricas industriales en España, excluyendo impuestos, habían aumentado entre un 35% y un 60% desde 2019. Además, indicó que, una vez incorporada la carga fiscal, la industria española soportaba costes eléctricos superiores a los de países como Francia y Alemania, lo que afectaba negativamente a la competitividad empresarial.

Durante la presentación, el portavoz de la Alianza, Carlos Reinoso, afirmó que la energía asequible constituía “un elemento central de la política industrial” y advirtió que sin precios eléctricos competitivos no sería posible avanzar en la reindustrialización ni en la descarbonización de la industria.

Entre las medidas propuestas figuraban la eliminación del Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE), la ampliación de la bonificación del Impuesto Especial sobre la Electricidad a toda la industria manufacturera, la integración de los costes de restricciones técnicas en los peajes de acceso, la consolidación permanente de la reducción del 80% de los peajes eléctricos para consumidores electrointensivos y una aplicación efectiva de las compensaciones por costes indirectos de CO₂.

La Alianza valoró positivamente las medidas incluidas en el Real Decreto-ley 7/2026, aunque insistió en la necesidad de convertirlas en reformas permanentes y estructurales. Asimismo, subrayó que España dispone de una oportunidad estratégica para consolidarse como polo de atracción industrial en Europa gracias a su elevado potencial renovable, siempre que esa ventaja se traduzca en precios eléctricos competitivos para la industria.