
La Federación de Áridos (FdA), de la que forma parte ANEFA, ha participado, a través de Aggregates Europe, en el Social Sectoral Dialogue Committee – Extractive Industries de la Comisión Europea (30 de septiembre), donde César Luaces, director general de la FdA, presentó una ponencia sobre los retos y oportunidades que plantean la inteligencia artificial, la digitalización y las nuevas tecnologías para el futuro de las industrias extractivas.
La presentación, en cuya elaboración también colaboró Lorena Vilades, responsable de proyectos de ANEFA, analizó esta transformación desde la perspectiva de la competitividad, la sostenibilidad, la seguridad y salud laboral, el empleo y las nuevas competencias profesionales.
En la reunión participaron también Dirk Fincke, secretario general, y Philip Lovegrove, ambos de Aggregates Europe, junto con Rolf Kuby, director general de Euromines.
La intervención de Luaces tomó como referencia tres proyectos europeos liderados por ANEFA y financiados por la Comisión Europea: DigiEcoQuarry (DEQ), ROTATE (R8) y SCIMIN-CRM. Los tres abordan dimensiones complementarias de la transformación de la minería y las canteras: la digitalización de las operaciones para mejorar la toma de decisiones, el incremento de la eficiencia de los recursos mediante soluciones circulares y el aprovechamiento del potencial de los residuos mineros para la recuperación de materias primas críticas. El objetivo compartido es avanzar hacia un sector más competitivo, circular, digital y centrado en las personas.
Uno de los principales mensajes de la presentación fue que la inteligencia artificial y la digitalización ofrecen oportunidades que van mucho más allá del aumento de la productividad. Estas tecnologías pueden contribuir además a mejorar la seguridad y salud laboral mediante operaciones remotas, equipos autónomos, drones y sensores, mantenimiento predictivo, alertas en tiempo real o gemelos digitales, reduciendo la exposición de los trabajadores a situaciones de riesgo.
La presentación concluyó poniendo el foco en uno de los grandes desafíos de esta transformación: hacer avanzar la tecnología y las capacidades de los trabajadores de forma paralela. Los proyectos analizados apuntan a una evolución de los empleos hacia perfiles más híbridos y especializados, en los que los conocimientos de minería, canteras, procesamiento y mantenimiento se combinarán con datos, sensores, automatización, IA, eficiencia de los recursos y economía circular.
En este escenario, el diálogo social europeo puede desempeñar un papel relevante para anticipar las necesidades formativas, impulsar la recualificación, involucrar a los trabajadores en la implantación tecnológica y facilitar que las pymes accedan a las nuevas herramientas y conocimientos. Como destacó la presentación, el futuro de las industrias extractivas no se construirá únicamente con tecnología, sino desarrollando conjuntamente las capacidades de las empresas, los trabajadores y los sistemas de formación.